"La violencia contra la mujer es quizás la más vergonzosa violación de los derechos humanos. No conoce límites geográficos, culturales o de riquezas. Mientras continúe, no podremos afirmar que hemos realmente avanzado hacia la igualdad, el desarrollo y la paz."
Kofi Annan.
Secretario General de las Naciones Unidas

Numerosos estudios han demostrado que una de cada tres
mujeres, en algún momento de su vida, ha sido víctima de violencia
sexual, física o psicológica causada por hombres.
Durante los últimos años, la violencia contra la mujer ha
dejado de ser un problema privado y es reconocido y tratado como
un problema público.
La violencia domestica contra las mujeres es un grave problema social y cultural que proviene de la dominación que ejercían nuestros ancestros contra las mujeres, y que en el siglo XXI ha tenido mayor auge.
Según Medicina Legal, en el año 2003, las cifras de violencia intrafamiliar, dan cuenta de 37.952 denuncias de violencia conyugal o de pareja, 10.211 de violencia infantil y 14.268 de violencia familiar (ejercida por algún miembro de la familia). No podemos olvidar que no todas las mujeres víctimas de violencia en el ámbito familiar, se atreven a hacer la denuncia, dada la relación que tienen con el agresor, y su condición de dominación respecto de éste.
La violencia de género tiene que ver con la sumisión con la que la mujer ha estado marcada por siglos, la idea errónea de que ella no puede ser profesional, tener vida social y familia, ya que es considerada por muchos como la mujer que solo procrea, cría y educa a sus hijos.
Aunque se cumplen con campañas y mensajes contra la violencia de género, eliminar todos los estereotipos femeninos sería el primer paso para poder afrontar con éxito, el problema de la violencia que se ejerce contra las mujeres, es importante recordar que en este hoy en día contamos con mujeres presidentas, cancilleres, astronautas, ingenieras, transportadoras, vigilantes, entre otras profesiones que estuvieron marcadas para los hombres pero que con facultades y esfuerzo se han ganado las mujeres.
Los medios de comunicación como la radio, la prensa, la publicidad y la televisión, alimentan diariamente ese patrón creado por las culturas de mostrar a la mujer como el sexo débil, como víctima, objeto y figura dominada y delegada.


